
La Discoteca El Muki está ubicada en el corazón del Centro Histórico de la ciudad de Cusco a escasos metros de su Plaza de Armas, es el lugar perfecto para quien busca diversión, diversidad de cocteles y bebidas, confort y seguridad.
A 35 años de su creación a logrado posicionarse en el mercado local como uno de los mejores centros de diversión, distinguido por cinco años consecutivos con el premio “La Cinta Roja y Blanca” otorgada por POP Premio Perú.
Entre otros de los premios con los que ha sido distinguida están MEJOR DISCOTECA DEL AÑO, PREMIO OTORGADO POR EL MITINCI (MINISTERIO DE INDUSTRIA Y TURISMO), La MEJOR DISCOTECA, PREMIO OTORGADO POR LA FACULTAD DE ACONOMÍA Y ADMNISTRRACION DE LA UNIVERSIDAD PARTICULAR ANDINA DEL CUSCO, MEJOR DISCOTECA, premio otorgado por la Asociación de Agencia de Turismo, y otros.
El Muki y las noches se convierten en cómplices ideales para sumergirte en un mundo de fantasía y sensualidad, con un ambiente mágico extraído de la mítica andina, te ofrece pistas de baile amplias, barras confortables donde podrás degustar los mejores tragos y cocteles, personal especializado, una decoración inspirada en la fantasía del mundo subterráneo, en los socavones de las minas hacen de este un espacio ideal para quienes quieren desconectarse del mundo real.
La Leyenda
"En Los Andes centrales, el Muki o Muqui es un duende minero del Perú, y como tal, su existencia está circunscrita al espacio subterráneo. El Muki habita en el interior de la mina. Es un ser fantástico que pertenece al extenso dominio de lo mágico. El Muki se inmiscuye en el destino de los trabajadores del socavón, gratificándolos o escarmentándolos. Es un misterioso enano conocido como el dueño de las minas.
Su descripción varía de acuerdo a la época. Antiguamente, por 1930, se decía que recorría los socavones sosteniendo en la mano una pequeña lámpara de carburo, abrigado con un poncho hecho de lana de vicuña. Tenía en la cabeza dos pequeños cuernos relucientes y hablaba con voz suave. En la actualidad no es muy diferente, aunque ahora vista ropa de minero, botas de agua y use una linterna eléctrica a pilas.
La palabra Muki resulta de la castellanización del vocablo quechua murik, que significa 'el que asfixia', o muriska, 'el que es asfixiado'. En su vertiente huancavelicana, la palabra muki sugiere 'el acto de torcer', 'ahorcar'. Por ello, los antiguos mineros identificaron al Muki con el silicio, gas letal que produce la enfermedad de la silicosis.
El Muki puede andar solo o acompañado. Algunos mineros peruanos dicen haber protagonizado episodios por varios Mukis, los cuales formaban grupos. Otros dan fe sobre su inclinación a vivir solos. Los Mukis gustan de lanzar penetrantes silbidos. La mayoría de relatos coinciden en que es posible atrapar al Muki y hacer pactos con él para enriquecerse. En el caso más frecuente el enanito de las minas ofrece al trabajador hacer su tarea a cambio de coca, alcohol y hasta de la compañía de una mujer para mitigar su soledad. Pero casi siempre el resultado del pacto es trágico, pues a la larga de una u otra manera el minero incumple y el Muki se venga quintándole la vida".
Cuento de Alfonsina Barrionuevo.